¿De qué otra manera se explica de dónde sacan tantos “minions”? Esa palabra, que en español se traduce como “subordinado” pero sin las mismas connotaciones, básicamente se refiere a todos los chulis del maloso principal en una película o serie de TV y cuya chamba consiste en ir muriendo uno a uno en orden de importancia hasta llegar al maloso.
Pero lo interesante del asunto es que, a lo largo de la película (y sobre todo en una serie de varios capítulos), estos minions van cayendo como moscas pero el maloso siempre puede conseguir más. Y no se trata sólo de números, Consigue minions igual de entrenados y calificados que los que han muerto antes y con la misma convicción sobre lo que están haciendo. Increíble.
Porque, bueno, asumimos que el minion que está con el maloso al principio de la serie/pela armando el “arma del día final” o conjurando los espíritus antiguos o algo así es su brazo derecho. Si fuera un monse, no estaría ahí con él, ayudándolo. Pero los buenos se lo bajan mientras el maloso escapa.
Y sin embargo el maloso vuelve a intertar su plan dos o tres veces y nunca tiene problemas en encontrar a un tipo que pelee igual de chévere que el otro, que sepa cómo armar una bomba, conjurar un espíritu o lo que sea que esté haciendo. Y como mencionaba arriba, además está igual de convencido El suplente es más capo incluso que el original, porque al suplente le liga lo que está haciendo para el climax del guión.
En cambio, los buenos son siempre los mismos. Hasta nos sabemos sus nombres (los nombres de los minions no importan). En caso llegara a morir uno de ellos el Team de los buenos estaría seriamente comprometido, pasaría tiempo hasta que encuentren un reemplazo adecuado, si es que lo existe.
Lo que me lleva a deducir que los malosos pagan mucho más. O tal vez ofrecen mejores beneficios laborales.