La primera vez que escuché un análisis sobre la cultura del good enough fue en el 2004, en un congreso sobre el mercado retail. En el 2006 hablé un poco del tema en un blog ya desaparecido (aunque los artículos más leídos siguen preservados en forma digital) y PC World publicó un post interesante sobre el tema a principios de año.
Básicamente la idea es que las personas comienzan a elegir un producto que no es de lo mejor, pero cumple con las funciones que uno necesita. Es “suficientemente bueno”. En teoría aquí el valor de la marca es lo único que nos permite marginar bastante en un mercado comoditizado.
Wired acaba de sacar un post bastante completo al respecto, recomendado. Menciona el éxito de la video-cámara Flip, un caso para estudios futuros. También el efecto MP3 y la baja fidelidad.
Hoy por hoy las fotos ya no se revelan o imprimen, se comparten en Picasa, Flickr o Facebook. Los video no se graban en DVD, se cuelgan en YouTube. La ortografía y grámatica quedan en segundo plano frente a los límites de 140 caracteres de Twitter o la velocidad con que se puede escribir un SMS. Los peruanos compran un reproductor de DVD que lea MP3 para escuchar musica en la tele y ahorrarse el minicomponente.
Weird times…