Cómo ha caído Wilson
(O también: Evil turns upon itself)
La piratería ya no es lo de antes. Por supuesto que todo el post está basado no en mi experiencia personal sino en lo que me contó un amigo que tiene un primo que alguna vez leyó en un foro que según cierta leyenda urbanda el sobrino de alguien contaba que si uno va a Wilson puede comprar cosas pirata. Imagínense.
Un economista famoso (cuyo nombre no recuerdo, pero era más famoso que yo) dijo alguna vez que no importa qué producto uno venda, siempre existirá alguien dispuesto a vender uno un poco más monse y un poco más barato. Y que aquellos que buscan sólo precio caerán víctimas de estas personas.
Hace años cuando uno iba a Wilson un disco pirata costaba unos 20 soles, tanto en software como en música. Una película pirata podía llegar a 30 soles. Pero si bien uno puede esgrimir argumentos a favor de un producto original que justifiquen su precio, ¿cúal es realmente la diferencia entre un pirata de 20 soles y un pirata de 15 soles? Pues nada, sólo el precio. Y fue así como poco a poco los precios fueron bajando al punto que hoy en día por 3 soles (o menos si uno conoce a las personas correctas) se puede comprar lo que uno quiera. Con esos 3 soles nos dan un CD marca Princo (que probablemente no dure más de unos meses) en una bolsita, pues la cajita ya cuesta extra.
Pero antes, en los viejos tiempos, había algo más. Uno podía llegar y conversar con las personas de lugar y se daba cuenta que sabían sobre los productos. Tu pedías un juego y te decían que había otro del mismo estudio y que compartía la historia. Encontrabas películas raras, de culto, de esas que Blockbuster jamás tendría. Había hardware de calidad, aunque caro.
Pero se metieron cabe solos. Una vez que tu cliente acepta comprar un pirata realmente te estás creando más competencia, te estás metiendo en guerra de precios. Si uno va a Wilson estos días encontrará no solo CDs baratos sino vendedores que no conocen lo que venden pues son personas no preparadas ganando el poco sueldo que los márgenes de ahora permiten. Encontrará también sólo las películas más taquilleras porque no sale a cuenta tener películas que no se mueven. Encontrará sólo hardware barato, porque nadie va a tener en stock una tarjeta de video de 300 dólares esperando a que venga el nerd que la quiera comprar.
Y si la piratería ya es una opción aceptada por tus clientes, ¿qué les impide bajar las cosas directamente en lugar de darse el trabajo de ir a tu tienda? Y es así como los precios siguen bajando y en estos momentos los vendedores de Wilson, que solían ser los que más sabían de tecnología en el mercado, juran que Windows Vista no puede ser crackeado (porque no saben como hacerlo) y que Dawn of War: Soulstorm todavía no ha salido (porque nadie sigue ya el movimiento de la industria de juegos y a ellos no les contaron que hace semanas que el juego está en el mercado). La gente que sabe ya no trabaja ahí.
Cuando a veces escucho a las personas comentar que antes sus impresoras eran de metal y no de plástico, venían con un manual de 200 páginas y cuando llamaban a soporte técnico tenían un ingeniero que hablaba con ellos, les recuerdo que en ese momento pagaron 1000 dólares por esa impresora y que hoy en día, si están dispuestos a pagar lo mismo, obtienen las mismas cosas (incluso mejores). Pero si son ellos mismos, los compradores, los que regatean por 2 dólares de diferencia entre una impresora de 70 dólares y otra de 68 y no están dispuestos a pagar más, que realmente no pretendan que ese costo cubra lo mismo. Sí, la refrigeradora de mis padres tiene 48 años y no se malogra. Pero no costaba en su época lo mismo que un par de comidas en restaurante.
Al parecer, los mercados informales sufren también estos problemas. Pero la cosa es peor, porque ellos mismo son los que vendieron la idea que una copia era igual a un original. Así que… bueno… ahi está.


